De un tiempo para acá despierto abruptamente.
Cuando era niña estudiaba en una escuela Primaria que ahora me parece, salida de una película de Luis Buñuel. Años más tarde mi madre confesó haberme inscrito ahí porque era la única Primaria disponible a la redonda.
Entre la estructura maltrecha de los baños habitaba una araña embarazada.
Sentía escalofríos cuando pasaba cerca de la equidistante telaraña, pero cada vez que lo hacía, me asomaba asegurándome seguía ahí.
Imaginaba reventarla y ver los cientos de pequeñas arañas salir despavoridas. Pero el asco me desanimaba.
Concluyo que esta imagen ha recorrido a mi lado travesías y años de momentos.
La otra madrugada me despertaron abruptamente, soñaba con una araña embarazada: permanente e indiferente a mi miedo que se traducía en pavor, asustada por lo posible de la imposibilidad de aplastarla de una vez por todas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario